El amor

Ah! el amor.Cuando el mono se convirtió en dios, creyó cambiar el mundo con sus palabras.El sapiens creó un mundo imaginario en el que su animalidad quedaba atrás para siempre.Cuando algo de lo que hacía, deseaba o sentía, le recordaba a su despreciable animalidad, se justificaba diciendo que eso era culpa del instinto.Así a la … Leer más

Luz declinante

Recuerdo, con una precisión casi innecesaria, cuando sentado en la esquina de esa habitación vacía, hoy, que preferiría estar muerto, tomé la decisión de quedarme en la casa que habito desde hace más de treinta y cinco años. La luz, la luz me lo dijo todo. Era como si hubiera estado esperándome, como si me … Leer más

El Leviatán y la entropía

El Estado evoluciona, como todo. De un ente sin registros civiles ni fronteras definidas, ni himno, ni bandera, cuáles eran los condados medievales, al Estado moderno al Leviatán absolutista: concentración de poder, creación de ministerios, con su vocación estructuralista política y tendencia al control integral de la ciudadanía, al totalitarismo. De esas fuentes, más la … Leer más

Extraviado y galopante

Extraviado y galopante

Desbocados pensamientos se apoderan de mi existencia. Uno va por el camino de las tristezas, el otro va tan deprisa que no saborea.

Si soy capaz de bajarme de ellos, aun gano en esta carrera. Los observo y me pregunto, ¿a vosotros quién os alimenta?

Y entonces paran y se dan la vuelta. Y hacia mi se dirigen…No te laves las manos compañera.
Que tú sabes que la libertad cuesta.

En sus lomos me aproximo a la locura, a la pena, a ser incapaz de la paz interna. Y entonces sufro y contamino lo que me rodea.

Sueño con agua cristalina de rios salvajes, para que beban, con palabras agradables trotan por la vereda y miran para adelante si se tropiezan.

Al despertar me doy cuenta, que estos caballos necesitan amor y respeto como cualquiera.
Que me acompañan y van conmigo, solo necesitan que los quiera.
Extraviado me lleva a caminos no pisados. Galopante va tres metros por delante, con la misma prisa puede ir para atras que para adelante.

¿A donde vamos entonces?

A descansar, que es tarde.

Fdo. Helena Millán

Consciencia

Descubrimiento inconsciente, maravillas y decepciones. Indignación e ilusión, proyectos y utopías, desilusión y conformismo, fracasos y decepciones, de la formación del carácter, en esa patria llamada infancia, a la asunción de una ideología en la juventud, o al rechazo de todas, del mito de la utilidad social, al choque con el muro de la realidad. … Leer más

V IDA

V ida, cuando mi hija Salome tenía 3 años reconocía ante sus ojos el abecedario. Tumbadas en la cama de una vieja casa, se sorprendía al encontrar vocales y consonantes en las vigas de madera y geometrías de la arquitectura. Recuerdo salir de mi mirada adulta para reencontrarme con la suya.

De niña yo también veía realidades ajenas al mundo adulto. Fui capaz de volar, de transformar objetos y pintar la oscuridad de la noche…

Ahora me encuentro aqui, quien sabe en qué parte del camino, entre realidades que me producen tristeza, las lloro y en el río de las lágrimas me animo a conectar con esa niña capaz de jugar la realidad, de pintar la oscuridad, de volar…y practico un nuevo juego descubriendo consonantes, en este Viaje de IDA.

El virus de la estulticia.

Estamos en tiempos de zozobra.
Quizás, lo peor,es que las tablas que sostenían por igual a toda la sociedad moderna, se están desencajando y ni siquiera nos damos cuenta.
Es posible, si no seguro, que tengamos percepciones muy distintas, los diversos grupos sociales,sobre lo que la vida es y sobre todo, sobre cómo deberíamos organizarla para el mayor bienestar general posible.
Pero,en lo que si estábamos de acuerdo todos, era en las premisas básicas generales científicas que nos explicaban el universo a la humanidad. Ahora, ni eso está consensuado, una pandemia ha hecho aflorar todos nuestros fantasmas.
En vez de hacernos mejores y más solidarios, está consiguiendo unir a antagonistas políticos en base a conspiranoias seudocientíficas qué, lo peor, es que son letales para quiénes les rodean y…para quienes las propagan.
Así pues, no vamos hacia una sociedad más justa y solidaria, cómo se creía al principio del confinamiento; ese esfuerzo había de tener también alguna recompensa moral,eso pensábamos desde nuestra ingenuidad.
No solo no ha pasado lo que vaticinábamos, antes al contrario,hemos descubierto que nuestro medievalismo y acientifismo desunen más qué, como decía, las propias ideologías sociales.
Ya no queremos reorientar el rumbo del barco común en que nos desplazamos, es que ni siquiera estamos de acuerdo en el material del que está hecho o, incluso,si es una nave o otra cosa.
Y esto tiene poco remedio. Afortunadamente , a pesar de esas discrepancias, la Humanidad seguirá como siempre adelante, sabiendo qué, todavía, hay más motivos para su desunión ,que los que existían (y ya eran bastantes) antes de la aparición del bicho.
En esas estamos.

Asumir el riesgo

Dos personas deportistas. Una inclinación absoluta por empezar a escalar paredes verticales. La persona Alfa midió los riesgos en esa actividad y vió mucho porcentaje de tener un accidente, tal vez grave, incluso de morir.

Como también le gustaba el fútbol, optó por ese deporte, aunque volvió a medir el riesgo. Para Alfa era mucho todavía, no ya de morir, pero sí de poder tener una lesión grave en las piernas. Así que acabó jugando al futbolín.

La persona Beta también midió los riesgos de la escalada, con todas sus probabilidades, pero asumió el riesgo hacer lo que su alma le pedía; sino su vida iba a ser una ñoñería.   

Fdo. András Sierra

La sugestión

Don Anastasio era hipocondríaco, y él mismo, ciertamente lo sabía.

Un día se sintió mal. Aludiendo a su hipocondría, dudó ir al hospital, pero pudo más la determinación de acudir a urgencias por si acaso. Le hospitalizaron con goteros.

Don Anastasio pensó que tal vez toda esa parafernalia era sólo en plan placebo para que, en su condición de hipocondríaco, se tranquilizara.

A raíz de ello empezó cierta sugestión. Empezó a sentirse como muy bien.

La realidad era otra, los médicos no le dijeron nada, pero tenía una grave enfermedad.

Don Anastasio cada día se sentía aún mejor. De hecho cuando lo llevaron al quirófano para intervenirle a vida o muerte, fue el momento en que se sintió mejor de toda su vida; llevaba una sonrisa de absoluta felicidad. Del quirófano no salió vivo.

Fdo. Andrés Sierra

Sentimientos

 A                                                                                                                          

-Muchas veces el sufrimiento es muy personal.

E

-Todos sentimientos son personales.

Estoy diciendo “sufrimiento”, que –efectivamente- es un “sentimiento”.

Hay sentimientos que se expresan, es decir; hacer partícipes de un sentimiento (obviamente personal) a otros semejantes. En gran parte depende de cómo es la persona que comunica el sufrimiento; pueda ser extrovertida o introvertida. Cabría añadir, en el segundo caso, que, además, sea solitaria y misógina.

Las posibilidades de comunicar un sentimiento son escasas.

Alguien extrovertido tendrá más razones para nombrar su sufrimiento.

De ahí el “muchas” y el superlativo “muy”.

El motivo de mi frase, es que se queda dentro de uno mismo el sentimiento-sufrimiento.

Fdo. Andrés Sierra

Pulvis

De vez en cuando, la Naturaleza nos recuerda nuestra animalidad, como el esclavo qué, en la antigua Roma susurraba al triunfador «recuerda que eres humano». Somos una mota de polvo en el universo. Todos los grandes logros humanos son nada. Los reyes del universo se pueden volatilizar en un instante cósmico. Todo es contingente. Nada … Leer más

Vacante

¿Cómo te relacionas con la muerte? A mí, mi abuela Carmen me la mostró directa y con cariño. Una de nuestras excursiones habituales, junto a mis primas, era al cementerio de Robres. Mi abuela iba a limpiar la tumba, a poner flores y nos hablaba del amor, de como se querían ella y mi abuelo … Leer más

A-diestra-miento

He tenido una vida cruel. Me apalearon, me hicieron trabajar enormemente, pasé hambre y al final me abandonaron.

Suerte que me encontré con una buena persono y ahora soy feliz.

Fdo. Andrés Sierra

Alieneados

En mi barrio me llevo bien con todos.

Antes, en la generación de mis padres, todos se conocían y “coincidían” en el sistema social; con su orden establecido dictatorial: no quejarse nunca.

Ahora el barrio es multirracial con sus pros y sus contras. Algunos un poco descarriados, gente fuera de la bancada, pero si me llevo bien con todos, muy cierto será que estoy plantado fuera del caballón yo también.

Fdo. Andrés Sierra