libros a granel

Libros de cerca

A mí ahora los libros me gustan de cerca. Cuando aprendí a leer, dice mi madre que me transformé. Mi naturaleza intrépida y revoltosa se quedo en pausa con la lectura. Yo me imaginaba que de mayor viviría en una biblioteca, ¿podía haber algo más maravilloso que estar rodeada de libros? A los cuentos les … Leer más

Mariposas atadas

Mariposas atadas a la tierrabailan al viento con su trajede sangre seda. En los rincones de laspraderas las jaleanporque son las reinasde la primavera. Fdo. Helena Millán Fajó

Ramas

Ramas por arribaraices por abajoen el árbol. Simétrica hermosura Pies en la tierraY en la cabezaLa locura. Fdo. Helena Millán Fajó

Extraviado y galopante

Extraviado y galopante

Desbocados pensamientos se apoderan de mi existencia. Uno va por el camino de las tristezas, el otro va tan deprisa que no saborea.

Si soy capaz de bajarme de ellos, aun gano en esta carrera. Los observo y me pregunto, ¿a vosotros quién os alimenta?

Y entonces paran y se dan la vuelta. Y hacia mi se dirigen…No te laves las manos compañera.
Que tú sabes que la libertad cuesta.

En sus lomos me aproximo a la locura, a la pena, a ser incapaz de la paz interna. Y entonces sufro y contamino lo que me rodea.

Sueño con agua cristalina de rios salvajes, para que beban, con palabras agradables trotan por la vereda y miran para adelante si se tropiezan.

Al despertar me doy cuenta, que estos caballos necesitan amor y respeto como cualquiera.
Que me acompañan y van conmigo, solo necesitan que los quiera.
Extraviado me lleva a caminos no pisados. Galopante va tres metros por delante, con la misma prisa puede ir para atras que para adelante.

¿A donde vamos entonces?

A descansar, que es tarde.

Fdo. Helena Millán

V IDA

V ida, cuando mi hija Salome tenía 3 años reconocía ante sus ojos el abecedario. Tumbadas en la cama de una vieja casa, se sorprendía al encontrar vocales y consonantes en las vigas de madera y geometrías de la arquitectura. Recuerdo salir de mi mirada adulta para reencontrarme con la suya.

De niña yo también veía realidades ajenas al mundo adulto. Fui capaz de volar, de transformar objetos y pintar la oscuridad de la noche…

Ahora me encuentro aqui, quien sabe en qué parte del camino, entre realidades que me producen tristeza, las lloro y en el río de las lágrimas me animo a conectar con esa niña capaz de jugar la realidad, de pintar la oscuridad, de volar…y practico un nuevo juego descubriendo consonantes, en este Viaje de IDA.

Vacante

¿Cómo te relacionas con la muerte? A mí, mi abuela Carmen me la mostró directa y con cariño. Una de nuestras excursiones habituales, junto a mis primas, era al cementerio de Robres. Mi abuela iba a limpiar la tumba, a poner flores y nos hablaba del amor, de como se querían ella y mi abuelo … Leer más